INSTRUCCIONES PARA LA ESCUELA DE PADRES

Programa ESCUELA DE PADRES virtual

https://www.youtube.com/watch?v=sC2yZjs6Nps   Estimado padre de familia Ha ingresado usted al blog de: ESCUELA DE PADRES VIRTUAL Por. Oscar ...

martes, 25 de agosto de 2026

HA MUERTO JAVIER GIRALDO MORENO, S.J.

 



JAVIER GIRALDO MORENO, S.J.

CUANDO LA VIDA SE HACE VOZ DE LOS QUE NO LA TIENEN

 

Por

OSCAR SUAREZ

Hay muertes que ocurren en silencio.

La de un hombre mayor podría parecer, a primera vista, una noticia más entre tantas. Una vida que llega a su ocaso, un corazón que finalmente se detiene, un nombre que comienza a ser pronunciado en pasado.

Pero hay hombres cuya muerte no cabe en una esquela.

Hay hombres que, al morir, dejan una ausencia que no es solamente personal, sino moral. Hombres cuya existencia fue una manera de preguntarles a los demás qué hicieron con el mundo que les fue confiado.

Hoy ha muerto Javier Giraldo Moreno, S.J.

Y quizá muchos no sepan quién fue.

Quizá para algunos solamente fue un sacerdote jesuita. Para otros, un intelectual. Para otros, un defensor de derechos humanos incómodo, persistente, irreverente frente a los poderes de turno.

Pero para quienes conocieron su trayectoria, Javier Giraldo fue algo mucho más difícil de encontrar:

un hombre que intentó vivir de acuerdo con aquello que decía creer.

Y eso, en un mundo acostumbrado a separar las palabras de los actos, es una forma extraordinaria de grandeza.

Los Evangelios dejaron escrita una frase que parece haber sido pronunciada pensando en hombres como él:

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”
Mateo 5,10.

No sé si Javier Giraldo habría aceptado que alguien lo llamara bienaventurado.

Probablemente habría preferido que se hablara de aquellos a quienes dedicó su vida: los campesinos olvidados, las comunidades perseguidas, los desplazados, las víctimas, los pobres, los hombres y mujeres que no tenían micrófonos, abogados ni poder para defenderse.

Porque ese fue, quizás, el verdadero sentido de su sacerdocio.

No se conformó con hablar de los pobres.

Decidió ponerse del lado de ellos.

Desde sus primeros años como sacerdote en un barrio pobre de Bogotá comenzó a mirar Colombia desde abajo, desde el lugar donde casi nunca se escribe la historia: desde las víctimas.

Su formación intelectual fue extraordinaria. Filósofo, teólogo, especialista en análisis regional y con estudios en la Universidad de París, fue también decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Javeriana de Bogotá.

Pero su mayor universidad no estuvo en las aulas.

Estuvo en los caminos.

En los pueblos.

En las comunidades campesinas.

En los rostros de quienes habían perdido la tierra, la familia, la tranquilidad y, muchas veces, hasta el derecho a contar lo que les había ocurrido.

Trabajó con el CINEP y en 1988 participó en la creación de la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz. Fue secretario para América Latina del Tribunal Permanente de los Pueblos durante la sesión dedicada a la impunidad y los crímenes contra la humanidad.

Investigó.

Escribió.

Denunció.

Acompañó.

Y, sobre todo, no guardó silencio.

Por eso incomodó.

Porque hay silencios que son cómodos y palabras que tienen un precio.

Javier Giraldo escogió las palabras que cuestan.

Las que pueden cerrar puertas.

Las que pueden provocar enemigos.

Las que pueden convertir a un sacerdote en un personaje incómodo para quienes prefieren que la Iglesia bendiga el poder antes que interpelarlo.

Fue crítico de la llamada Ley de Justicia y Paz y denunció vínculos que, según sus investigaciones, comprometían a estructuras paramilitares, sectores de las fuerzas armadas y poderes políticos.

Defendió comunidades de Cajamarca, Marmato, del entorno del Quimbo, del Páramo de Santurbán y de Buenaventura.

Estuvo exiliado.

Conoció la soledad de quien debe abandonar su tierra por defender aquello en lo que cree.

Y aun así regresó a la palabra.

A la memoria.

A la denuncia.

A las víctimas.

Fue integrante de la Comisión Histórica sobre el origen del conflicto y sus víctimas en el marco de las conversaciones de paz de La Habana.

Recibió reconocimientos internacionales por su defensa de los derechos humanos.

Pero quizá ninguno de esos premios explique realmente quién fue.

Porque los premios hablan de las instituciones que los conceden.

Las víctimas hablan de los hombres que estuvieron a su lado.

Y acaso allí esté la verdadera medida de Javier Giraldo.

Hay algo profundamente doloroso en la muerte de un hombre coherente.

Porque su partida deja un espejo.

Y cuando uno se mira en ese espejo puede sentir vergüenza.

Vergüenza de nuestras pequeñas comodidades.

De nuestras prudencias.

De nuestras palabras cuidadosamente escogidas para no incomodar a nadie.

De nuestra capacidad para contemplar la injusticia y seguir adelante como si nada estuviera ocurriendo.

Javier Giraldo, con su vida, nos hizo una pregunta que seguirá después de su muerte:

¿De qué sirve llamarnos cristianos si no somos capaces de ponernos al lado de quienes sufren?

Ésa quizá sea la razón por la cual su muerte no puede ser solamente un obituario.

Debe ser también una interpelación.

Porque algunos hombres mueren cuando el corazón deja de latir.

Otros continúan vivos mientras alguien recuerde aquello por lo que lucharon.

Y hay hombres cuya muerte incluso puede resultar incómoda para quienes, en vida, tuvieron razones para temerles.

Javier Giraldo perteneció a esa estirpe de sacerdotes que no hicieron del Evangelio un refugio para la tranquilidad personal, sino una obligación frente al dolor humano.

Fue, en ese sentido, un sacerdote incómodo.

Un sacerdote indiscreto.

Un sacerdote que no siempre supo —ni quiso— guardar silencio.

Y quizá precisamente por eso su voz fue necesaria.

No creo que su funeral necesite grandes galas.

Ni mitras.

Ni pompas.

Ni discursos solemnes pronunciados por quienes nunca caminaron los caminos que él caminó.

Hay hombres a quienes no les hace falta un funeral grandioso.

Les basta la memoria de quienes alguna vez encontraron en ellos una mano extendida.

Quizá Javier Giraldo pueda descansar finalmente sin tener que mirar hacia atrás.

Quizá pueda dejar por un instante la denuncia, la investigación, los expedientes, los nombres de los muertos, las historias de los desplazados, las voces de los campesinos y el dolor de tantas comunidades.

Quizá ahora pueda cerrar los ojos.

Y si existe ese cielo en el que tantas veces creyó, imagino que no habrá allí preguntas sobre sus títulos, sus libros, sus premios ni sus reconocimientos.

Tal vez solamente le pregunten:

¿Qué hiciste con los pobres que encontraste en tu camino?

Y entonces quizá Javier Giraldo pueda responder:

Estuve con ellos.

Los escuché.

Los acompañé.

Defendí su memoria.

Intenté prestarles mi voz cuando les quitaron la suya.

Y cuando me pidieron silencio, escogí hablar.

Entonces, tal vez, alguien le diga:

“Venid, benditos de mi Padre; tomad posesión del Reino preparado para vosotros.”

Porque hay muertes que son solamente el final de una vida.

Y hay otras que se convierten en una última lección.

La de Javier Giraldo Moreno, S.J., puede ser una de ellas.

Que descanse en paz el hombre que hizo de su fe una responsabilidad, de su inteligencia un instrumento de justicia y de su voz un refugio para quienes casi nunca fueron escuchados.

Y que nosotros, los que todavía permanecemos aquí, tengamos la honestidad de preguntarnos si alguna vez fuimos capaces de hacer, aunque fuera una pequeña parte, de aquello que él hizo durante toda una vida:

ponernos del lado de los que sufren.

Porque quizá ésa sea la única manera verdaderamente digna de despedir a un hombre que dedicó su vida a la justicia:

no solamente llorando su muerte, sino continuando la pregunta que deja

 

martes, 11 de agosto de 2026

TEST DE MADUREZ Y ADULTEZ PSICOLÓGICA

 



TEST DE MADUREZ Y ADULTEZ PSICOLÓGICA

Instrumento de autoevaluación del grado de madurez personal

Nombre: __________________________________________
Edad: __________
Fecha: __________________
Evaluador (si aplica): ______________________________

Instrucciones

Lea cuidadosamente cada afirmación y asígnele una puntuación entre 1 y 10, de acuerdo con el grado en que considera que esa característica está presente actualmente en su manera de pensar, sentir y actuar.

Puntuación

Significado

1

La característica prácticamente no está presente

2

Está presente de manera muy limitada

3

Se presenta ocasionalmente

4

Se presenta con algunas dificultades

5

Nivel intermedio

6

Se presenta con relativa frecuencia

7

Se presenta habitualmente

8

Está claramente desarrollada

9

Está muy desarrollada y es consistente

10

Está plenamente desarrollada y se mantiene incluso ante situaciones difíciles

Importante: responda pensando en su comportamiento habitual y no en la persona que quisiera llegar a ser.

 

I. RESPONSABILIDAD Y AUTONOMÍA

1. Responsabilidad personal

Asumo las consecuencias de mis acciones, reconozco mis errores y enfrento los problemas sin trasladar sistemáticamente la responsabilidad a otras personas.

Puntuación: ____ /10

2. Compromiso

Asumo compromisos de manera responsable y procuro cumplir aquello que he prometido, incluso cuando hacerlo implica esfuerzo o renunciar a alguna comodidad.

Puntuación: ____ /10

3. Valores y creencias propias

He construido mis propias creencias y valores a partir de la reflexión y la experiencia, sin depender exclusivamente de lo que piensan mi familia, amigos o entorno social.

Puntuación: ____ /10

4. Autonomía económica

Poseo capacidad para generar, administrar o procurar los recursos económicos necesarios para desenvolverme progresivamente con autonomía.

Puntuación: ____ /10

5. Manejo responsable del dinero

Administro mis ingresos de manera racional, evito gastos impulsivos y procuro mantener una reserva para necesidades futuras.

Puntuación: ____ /10

6. Autonomía residencial

Tengo capacidad para vivir y desenvolverme en un lugar diferente al de mis padres o figuras de dependencia, asumiendo las responsabilidades propias de la vida cotidiana.

Puntuación: ____ /10

II. AUTONOMÍA DEL PENSAMIENTO

7. Pensamiento independiente

Soy capaz de pensar por mí mismo(a), analizar diferentes puntos de vista y formar opiniones propias.

Puntuación: ____ /10

8. Pensamiento crítico y cuidadoso

Antes de aceptar una afirmación, procuro analizarla, cuestionarla razonablemente y considerar sus consecuencias.

Puntuación: ____ /10

9. Toma de decisiones

Tomo decisiones de manera libre y razonada, evitando aplazarlas innecesariamente o depender excesivamente de las opiniones de otras personas.

Puntuación: ____ /10

10. Capacidad reflexiva

Puedo observarme a mí mismo(a), revisar mis comportamientos y evaluar objetivamente mis aciertos y errores.

Puntuación: ____ /10

11. Capacidad para escuchar

Puedo escuchar de manera reflexiva las opiniones de otras personas, incluso cuando son diferentes de las mías, sin sentir que necesariamente amenazan mis propias convicciones.

Puntuación: ____ /10

III. MADUREZ EMOCIONAL

12. Integración entre pensamiento y sentimientos

Procuro actuar de manera coherente, integrando lo que pienso con lo que siento, sin permitir que uno de estos aspectos anule completamente al otro.

Puntuación: ____ /10

13. Regulación emocional

Soy capaz de reconocer mis emociones y expresarlas de manera adecuada y asertiva sin permitir que ellas controlen completamente mis decisiones o comportamientos.

Puntuación: ____ /10

14. Equilibrio entre razón y emoción

Ante decisiones importantes puedo considerar mis sentimientos sin perder la capacidad de razonar y valorar las consecuencias.

Puntuación: ____ /10

15. Manejo de la frustración

Puedo tolerar la derrota, la decepción, el rechazo o la frustración sin reaccionar de manera desproporcionada.

Puntuación: ____ /10

16. Manejo de los cambios emocionales

Aunque experimente enojo, tristeza, entusiasmo u otras emociones intensas, puedo mantener mis decisiones y compromisos cuando estos continúan siendo razonables.

Puntuación: ____ /10

17. Serenidad ante situaciones inevitables

Puedo aceptar que existen situaciones que no dependen de mí y conservar la serenidad frente a aquello que no puedo cambiar.

Puntuación: ____ /10

18. Manejo de emergencias

Ante situaciones inesperadas o difíciles procuro mantener la calma, analizar las alternativas y actuar en lugar de reaccionar impulsivamente.

Puntuación: ____ /10

 

IV. RELACIONES INTERPERSONALES

19. Descentramiento del yo

No necesito ser permanentemente el centro de atención y puedo reconocer las necesidades, opiniones y derechos de otras personas.

Puntuación: ____ /10

20. Comprensión de los demás

Procuro comprender las circunstancias, sentimientos y perspectivas de otras personas antes de juzgarlas.

Puntuación: ____ /10

21. Respeto por las diferencias

Acepto que otras personas pueden pensar, sentir, vivir o elegir de manera diferente a mí sin que por ello tenga que descalificarlas.

Puntuación: ____ /10

22. Manejo de resentimientos

Puedo liberarme progresivamente del resentimiento, odio, celos o envidia y evitar que estas emociones determinen mi relación con otras personas.

Puntuación: ____ /10

23. Alegría por el bienestar ajeno

Puedo alegrarme sinceramente por los logros, éxitos o circunstancias favorables de otras personas sin sentir que sus logros disminuyen mi propio valor.

Puntuación: ____ /10

24. Capacidad de perdón

Tengo capacidad para elaborar las ofensas recibidas y avanzar sin permanecer indefinidamente atrapado(a) en el resentimiento.

Puntuación: ____ /10

25. Relaciones afectivas libres

Puedo establecer vínculos afectivos sin convertir a otra persona en la única fuente de mi bienestar, seguridad o valoración personal.

Puntuación: ____ /10

26. Relación de pareja

Si mantengo una relación de pareja, puedo participar en ella desde la responsabilidad, el respeto, la comunicación y la estabilidad, evitando dependencias excesivas.

Puntuación: ____ /10

V. AUTOCUIDADO Y RESPONSABILIDAD CON LA PROPIA VIDA

27. Autocuidado

Cuido de manera responsable mi alimentación, descanso, actividad física, higiene, salud y demás necesidades básicas.

Puntuación: ____ /10

28. Capacidad para vivir con sencillez

Puedo valorar la esencia de las cosas sin depender excesivamente de marcas, apariencias, estatus social o elementos externos para sentirme valioso(a).

Puntuación: ____ /10

29. Humildad

Puedo reconocer mis capacidades y limitaciones sin caer en la arrogancia, la prepotencia o la necesidad permanente de demostrar superioridad.

Puntuación: ____ /10

30. Capacidad para reírme de mí mismo(a)

Puedo reconocer mis errores y limitaciones con sentido del humor, sin perder la dignidad ni quedar atrapado(a) en la vergüenza o la autocrítica excesiva.

Puntuación: ____ /10

31. Evitación de la autocompasión

Cuando atravieso dificultades procuro buscar alternativas y soluciones en lugar de instalarme permanentemente en el papel de víctima.

Puntuación: ____ /10

VI. PROYECTO DE VIDA Y REALIZACIÓN PERSONAL

32. Proyecto de vida

Tengo una idea suficientemente clara de lo que quiero construir en mi vida y puedo orientar mis esfuerzos hacia objetivos significativos.

Puntuación: ____ /10

33. Capacidad de planificación

Puedo planear con anticipación asuntos importantes de mi vida y no dependo exclusivamente de la improvisación o de la inspiración del último momento.

Puntuación: ____ /10

34. Apertura al cambio

Puedo observar la vida desde diferentes perspectivas, asumir cambios razonables y explorar nuevas experiencias con confianza en mis propias capacidades.

Puntuación: ____ /10

35. Aceptación de la realidad

Comprendo que la vida no se divide simplemente entre situaciones totalmente buenas o totalmente malas. Puedo reconocer matices, aceptar límites y buscar puntos de equilibrio.

Puntuación: ____ /10

SISTEMA DE CALIFICACIÓN

El instrumento contiene 35 ítems.

Cada ítem tiene un valor máximo de 10 puntos.

Puntaje mínimo:

35 puntos

Puntaje máximo:

350 puntos

Fórmula del resultado porcentual

Puntaje obtenido ÷ 350 × 100 = porcentaje de madurez

Por ejemplo:

Una persona que obtiene 245 puntos:

245 ÷ 350 × 100 = 70 %

También puede obtenerse un promedio general:

Puntaje total ÷ 35 = promedio de madurez entre 1 y 10.

INTERPRETACIÓN EN CUATRO CATEGORÍAS

Puntaje total

Promedio

Porcentaje

Interpretación

35–122

1,00–3,49

10–34,9 %

Nivel I – Madurez incipiente

123–209

3,50–5,99

35–59,9 %

Nivel II – Madurez en desarrollo

210–279

6,00–7,99

60–79,9 %

Nivel III – Madurez funcional

280–350

8,00–10,00

80–100 %

Nivel IV – Madurez consolidada

NIVEL I – MADUREZ INCIPIENTE

La persona presenta dificultades importantes en varias áreas relacionadas con autonomía, responsabilidad, regulación emocional, toma de decisiones o relaciones interpersonales. Puede existir una importante dependencia de factores externos para orientar su comportamiento.

Resultado: 35 a 122 puntos.

NIVEL II – MADUREZ EN DESARROLLO

Existen recursos de autonomía y responsabilidad, pero estos todavía pueden verse afectados por las emociones, las circunstancias externas, la presión social o las relaciones interpersonales. La persona se encuentra en un proceso de consolidación de su madurez.

Resultado: 123 a 209 puntos.

NIVEL III – MADUREZ FUNCIONAL

La persona presenta un funcionamiento generalmente autónomo y responsable. Puede regular adecuadamente sus emociones, asumir consecuencias, tomar decisiones y establecer relaciones relativamente equilibradas. Las dificultades propias de la vida no necesariamente comprometen su capacidad de funcionamiento.

Resultado: 210 a 279 puntos.

NIVEL IV – MADUREZ CONSOLIDADA

La persona presenta un elevado grado de autonomía, responsabilidad, autorregulación, pensamiento independiente y capacidad para establecer relaciones equilibradas. Tiende a mantener sus criterios y compromisos incluso ante situaciones emocionalmente difíciles y demuestra capacidad de adaptación sin perder coherencia personal.

Resultado: 280 a 350 puntos.

 

PERFIL POR DIMENSIONES

Además del puntaje total, es recomendable analizar las seis dimensiones por separado.

Dimensión

Ítems

Puntaje máximo

Responsabilidad y autonomía

1–6

60

Autonomía del pensamiento

7–11

50

Madurez emocional

12–18

70

Relaciones interpersonales

19–26

80

Autocuidado y responsabilidad personal

27–31

50

Proyecto de vida y realización personal

32–35

40

TOTAL

35 ítems

350

Para cada dimensión puede calcularse:

Puntaje obtenido ÷ puntaje máximo de la dimensión × 100

Esto permite evitar que una puntuación global elevada oculte dificultades específicas.

Ejemplo de interpretación

Una persona podría obtener:

  • Responsabilidad y autonomía: 82 %
  • Pensamiento independiente: 76 %
  • Madurez emocional: 58 %
  • Relaciones interpersonales: 84 %
  • Autocuidado: 80 %
  • Proyecto de vida: 88 %

En este caso, aunque el resultado global pudiera ubicarse en un nivel de madurez funcional o consolidada, la dimensión emocional constituiría un área específica de oportunidad para el desarrollo personal.

 

 

CRITERIO DE INTERPRETACIÓN PROFESIONAL

El resultado debe entenderse como un perfil de características asociadas a la madurez psicológica, no como una etiqueta permanente sobre la persona.

La adultez cronológica y la madurez psicológica no son equivalentes. Una persona puede tener una edad adulta y presentar diferentes niveles de desarrollo en autonomía, regulación emocional, responsabilidad, pensamiento crítico, relaciones interpersonales o proyecto de vida.

Por esta razón, el resultado debe complementarse, cuando sea necesario, con entrevista, observación, historia personal y otros instrumentos psicológicos debidamente validados.

Este instrumento es de carácter orientativo y de autoevaluación. No constituye por sí mismo un diagnóstico psicológico, psiquiátrico, jurídico